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A fines de noviembre de 2002 Ricardo G√≥mez Diez acept√≥ la candidatura a Vicepresidente de la Naci√≥n por el Movimiento Federal Recrear. Aqu√≠ se reproducen algunos discursos pronunciados por el compa√Īero de f√≥rmula de Ricardo L√≥pez Murphy durante la campa√Īa presidencial.

Queridos amigos:

Quiero en primer lugar agradecer la honrosa distinción que implica para mi ser candidato a Vice-Presidente de la Nación.

Agradecer la confianza depositada por el candidato a Presidente, Ricardo López Murphy, por los partidos provinciales, por los integrantes de la Asamblea Federal hoy reunida y por Recrear Argentina.

Tengo en claro que una f√≥rmula es un equipo, en la campa√Īa y en el gobierno. Mi compromiso es actuar de esa manera, con todas mis fuerzas.

Los partidos provinciales, hace a√Īos que actuamos en com√ļn en el Congreso de la Naci√≥n. Ahora lo haremos juntos en la pol√≠tica nacional, a trav√©s de esta coalici√≥n que hemos formado con Recrear Argentina. 
Esta nueva fuerza pol√≠tica que hemos constituido tiene como objetivo el gobierno. S√≥lo desde su ejercicio es posible realizar las transformaciones que la Argentina necesita para ponerse de pie, crecer y desarrollarse, como tantas otras naciones. 
Por eso, cuando las urnas se abran el mensaje debe ser contundente: el Movimiento Federal Recrear, es una de las fuerzas pol√≠ticas que compiten en la segunda vuelta electoral. 
El objetivo es claro y posible en un país cuya característica es su fragmentación electoral.
Millones de argentinos quieren dejar de lado la vieja pol√≠tica, demandan algo nuevo, anhelan ideas serias y coherentes, piden transparencia, quieren que la Argentina, su Patria, sea un pa√≠s normal, donde ocurran cosas normales. 
Quieren, en definitiva, transparencia y administración.
Debemos ser la expresión electoral de ese sentir de los argentinos que le dirán no a la vieja política de la corrupción y de la irresponsabilidad en la conducción del Estado.
Hemos comenzado bien. La vieja pol√≠tica centra, en estos d√≠as, todas sus preocupaciones en las candidaturas y en sus luchas internas. No hay espacio para las ideas, ni para el programa de lo que hay que hacer. No hay contenido. 
Nosotros en cambio, desde la nueva pol√≠tica, comenzamos debatiendo el programa. Determinado el mismo, definimos la f√≥rmula, y lo hacemos por consenso, en una clara muestra de madurez. 
El "Acuerdo Federal para Superar la Emergencia y Recrear el Crecimiento y el Empleo", define a trav√©s del tratamiento de veinte √°reas tem√°ticas, lo que hay que hacer en la Argentina. 
Si uno quisiera hacer una s√≠ntesis de pocas l√≠neas del contenido de este documento, les dir√≠a que el objetivo es el restablecimiento de la confianza. Confianza de los argentinos en s√≠ mismos y en su Patria, y del mundo en la Argentina. 
La recuperaci√≥n de la confianza, s√≥lo es posible a trav√©s de la restauraci√≥n de las instituciones de la Rep√ļblica, que fueron destruidas por la crisis.
Hay que restaurar en la Argentina, instituciones fundamentales como: 
Seguridad Jur√≠dica, que no es otra cosa m√°s que el respeto irrestricto de la Constituci√≥n y la ley. Todas las personas tienen derecho a un orden jur√≠dico normal, estable, a que se respeten sus derechos. 
Seguridad personal, en un tiempo en el que la violencia y el delito han avanzado ante la impotencia del Estado. 
Justicia independiente y eficaz, que garantice los derechos de las personas y que no exista impunidad para los delincuentes. Transparencia, eliminando la corrupci√≥n que se ha enquistado en la sociedad argentina. S√© bien que algunos la toleran de manera complaciente. Se olvidan que la corrupci√≥n destruye riqueza, destruye empleo, se apropia del esfuerzo de millones de argentinos y castiga sobre todo a los que menos tienen. Corrupci√≥n es menos educaci√≥n, menos salud, menos desarrollo. 
La falta de honradez no es un acto de viveza, sino un delito. No es posible construir el futuro sin valores. 
Hay que recuperar la moneda nacional. En el país impera una verdadera anarquía de una docena de cuasi-monedas diferentes, absolutamente inconstitucionales frente a la pasividad del Gobierno y del Banco Central.
La independencia del Banco Central, con un directorio transparente y t√©cnicamente solvente, es clave. No necesitamos "dolarizar" para tener estabilidad. Todos sabemos que este objetivo en cualquier pa√≠s del mundo, se logra con una pol√≠tica monetaria seria. 
Hace d√©cadas la Argentina perdi√≥ una instituci√≥n fundamental para su futuro: el equilibrio de las cuentas p√ļblicas. 
Primero se financi√≥ d√©ficit con emisi√≥n y ca√≠mos en la hiperinflaci√≥n; luego, con la convertibilidad, el d√©ficit fue financiado con deuda en d√≥lares. Peor a√ļn.
Debemos aprender de lo que nos sucedi√≥. La quiebra del Estado, quebr√≥ a la sociedad. 
El "default" del gobierno, condujo al "default" de los grupos empresarios argentinos m√°s importantes, que en su momento ten√≠an acceso a los mercados financieros internacionales. 
En el otro extremo de la realidad social, la quiebra del Estado arrastrando a la econom√≠a, se tradujo en nuevos pobres, m√°s indigentes, √≠ndices r√©cords de desempleo, desnutrici√≥n. En definitiva sufrimiento de millones de compatriotas nuestros. 
Por eso, est√° claro que si el Estado gasta mas de lo que ingresa, se perjudican todos. 
La Argentina es un pa√≠s grande, rico en recursos naturales, con una poblaci√≥n educada, con toda la potencialidad para ser una gran Naci√≥n. 
Rompamos las cadenas de la decadencia.
Si reconstruimos las instituciones, tenemos futuro. 
Si somos capaces de construir un pa√≠s con seguridad jur√≠dica y personal, donde se respete la Constituci√≥n y la ley, con justicia independiente y eficaz, con moneda, con transparencia, sin corrupci√≥n, con una pol√≠tica monetaria seria, con solvencia fiscal, habr√° confianza. 
Con confianza habr√° inversi√≥n. Con inversi√≥n la rueda de la econom√≠a se mover√°, generando empleo y crecimiento, en un pa√≠s formidable como es la Argentina. 
Se puede. Es nuestro momento, nuestra hora.
Nadie tiene las cosas tan en claro como nosotros. 
Mis amigos, lleg√≥ el momento de reconstruir la Rep√ļblica. Es nuestra responsabilidad. 
Pong√°monos en marcha. Iniciemos el camino. 
En nombre de todos los argentinos, pero fundamentalmente en nombre de los que menos tienen, de los nuevos pobres, indigentes, de los ni√Īos desnutridos en un pa√≠s rico en alimentos, construyamos la nueva Argentina, la Argentina de los valores, de la racionalidad, de la institucionalidad. 
Con transparencia, sin corrupci√≥n, con las manos limpias, con valores, administraci√≥n e instituciones funcionando, la Argentina despega, crece y se desarrolla. 
Es nuestra responsabilidad. Debemos hacer realidad la Patria grande que so√Īaron San Mart√≠n, Belgrano y G√ľemes. La que so√Īaron los padres de la Constituci√≥n que cumple 150 a√Īos. 
Lo lograremos. El tiempo del cambio ha comenzado. Termina la vieja pol√≠tica de la demagogia, la irresponsabilidad y la corrupci√≥n. 
Comienza la nueva pol√≠tica de la responsabilidad, de la transparencia, de la institucionalidad. 
Debemos con el esfuerzo de todos, constituir una fuerza política imbatible, para cambiar la historia, para dar paso a un nuevo tiempo.

Quiero en primer lugar transmitirles los saludos de nuestro candidato a Presidente, quien me ha pedido que lo represente en esta Fiesta Nacional del Trigo.
Voy a hacer una introducci√≥n y luego los Ingenieros Solanet y Firpo se referir√°n a aspectos espec√≠ficos de nuestro programa. 
El primer objetivo que hemos planteado para nuestro gobierno, es el de recuperar la confianza. De los argentinos en s√≠ mismos y del mundo en la Argentina. 
La recuperaci√≥n de la confianza se logra reconstruyendo las instituciones que la crisis ha destruido. 
Cuando hablamos de instituciones nos estamos refiriendo a: 
Imperio de la Constituci√≥n y de la ley, es decir, seguridad jur√≠dica. 
En nuestro pa√≠s, las normas jur√≠dicas son miradas como un obst√°culo a eludir, cuando en realidad son las reglas de juego que sustentan la convivencia en sociedad. 
No hay seguridad jur√≠dica cuando un ciudadano deposita sus ahorros en un banco y luego debe conformarse con recibir papeles, porque el Estado insolvente se llev√≥ el dinero y hoy es el principal deudor del sistema financiero. 
Tampoco hay seguridad cuando alguna persona corta una ruta o un puente, impidiendo el tr√°nsito de las mismas. En un pa√≠s normal los derechos se respetan y todos cumplen con la Constituci√≥n y la ley. 
Debemos tambi√©n comprender que la corrupci√≥n destruye la riqueza de una Naci√≥n. Corrupci√≥n es menos seguridad, menos educaci√≥n, menos salud. Es sacarle el pan de la boca a un ni√Īo desnutrido o privarle de medicamentos a un carenciado.
Existen tambi√©n instituciones econ√≥micas que necesitamos recrear. Tal es el caso de la solvencia fiscal. Hoy la crisis de la Argentina es de deuda, originada en la d√©cada del los 90¬ī con la financiaci√≥n de los d√©ficits p√ļblicos con endeudamiento. 
Con equilibrio presupuestario la Argentina tiene garantizada la estabilidad de su moneda, al igual que lo hacen la mayor√≠a de los pa√≠ses del mundo, sin necesidad de dolarizar. 
La seguridad es otro valor que hay que restablecer, recuperando el Estado su capacidad para prevenir y reprimir el delito. 
En definitiva nuestro primer objetivo es hacer de la Argentina un pa√≠s normal, donde acontezcan las cosas normales que pasan en los pa√≠ses exitosos del mundo. 
El restablecimiento de la confianza activar√° la inversi√≥n y as√≠ la rueda de la econom√≠a se pondr√° en marcha, generando empleo. 
La generaci√≥n de empleo tiene una importancia trascendental. Nosotros estamos pensando en un modelo fuertemente exportador de productos con valor agregado, es decir, con mano de obre argentina. 
En la econom√≠a de nuestro pa√≠s el sector agropecuario tiene una importancia fundamental, ya que el 53 % de nuestras exportaciones corresponden a productos primarios y manufacturas de origen agropecuario. 
En el aspecto tributario la Argentina es un país de impuestos caros para los que pagan y baratos para los que evaden. Hay que dar, entonces, una gran batalla en contra de la evasión, esencial para poder bajar los impuestos que hoy afectan la competitividad de nuestra economía.
Hoy el campo tributa el 35 % de impuestos a las ganancias y adem√°s debe pagar el 20 % en conceptos de retenciones. 
Si bien la Argentina debe pensar en el futuro en un tipo de cambio alto, el d√≥lar en alg√ļn momento tender√° a un valor de equilibrio, el que se determinar√° seguramente cuando el pa√≠s renegocie su deuda y quede establecido el super√°vit primario que va a necesitar y en consecuencia los d√≥lares que deber√° adquirir en el mercado para cumplir con su obligaci√≥n. El otro factor que habr√° que tener en cuenta es el volumen de importaciones con una econom√≠a normalizada, a los efectos de determinar el super√°vit comercial. 
Las retenciones no son para el Estado un ingreso sustentable a largo plazo, porque afectan la competitividad del propio sector agropecuario. Hoy las reducciones a valores constantes de la recaudaci√≥n de IVA y Ganancias se compensa con las retenciones y as√≠ el Estado vive un tiempo de ingresos f√°ciles pero indudablemente no permanentes, ya que se terminar√° afectando al sector m√°s din√°mico de nuestra econom√≠a. 
Por esta raz√≥n nuestra pol√≠tica es clara en el sentido de que gradualmente tenemos que eliminar las retenciones. No se puede mentir y decir que las retenciones ser√°n eliminadas de un d√≠a para otro, pero asumimos el compromiso serio de eliminarlas gradualmente, para eliminar la competitividad del campo. 
En el caso espec√≠fico del impuesto a las ganancias tenemos en claro que si hemos comprado con el d√≥lar a un peso, comprarlos hoy a 3,2 $/U$S representa un mayor valor que no puede ser gravado con el impuesto a las ganancias. Por lo tanto en este punto somos claros: corresponde el ajuste por inflaci√≥n luego de la fuerte devaluaci√≥n del a√Īo pasado. 
Es vital la creaci√≥n de empleo. La Argentina ha llegado a niveles r√©cord de desocupaci√≥n y este problema no se soluciona con subsidios sino con empleo genuino. Por ello es que creemos que la agroindustria merece un apoyo especial, ya que es un sector en el cual tenemos claras ventajas competitivas en el mundo. 
En este sentido pensamos en fondos fiduciarios alimentados con la repatriaci√≥n de capitales argentinos en el exterior; tasas de intereses preferenciales para proyectos de mano de obra intensiva; y una pol√≠tica comercial orientada a la venta de nuestros productos en el mundo. 
Creemos que la negociaci√≥n con el ALCA, debe darse en el marco del Mercosur, a los efectos de posibilitar la discusi√≥n de las pol√≠ticas de subsidio agr√≠cola de los Estados Unidos. 
En la Organizaci√≥n Mundial de Comercio no deben realizarse nuevas concesiones si no es en el marco de una reducci√≥n de estos subsidios. 
De igual manera debe ser en√©rgica nuestra postura con relaci√≥n a la Comunidad Econ√≥mica Europea. 
La Argentina es un pa√≠s rico en recursos naturales, con enorme potencial. Si hacemos las cosas bien nuestro pa√≠s tiene que salir adelante y recuperar la movilidad social que alg√ļn d√≠a nos hizo grande. Es decir, una tierra en la cual con trabajo, con esfuerzo, con educaci√≥n, el progreso sea posible para todos. Este es nuestro objetivo

Queridas amigas y amigos:
Faltan 39 días.
40, si empezamos a trabajar desde esta misma noche... 
Dentro de 40 d√≠as los argentinos tendremos la oportunidad de cambiar. 
Cambio es la palabra clave. 
Cambio piden los millones de argentinos que est√°n desocupados, las madres que quieren seguridad para sus familias, los j√≥venes que quieren un futuro con educaci√≥n y oportunidades para desarrollarse en la vida. 
Cambio piden los abuelos. Cambio piden los argentinos que viven en la Patagonia, en las pampas, en Cuyo, en los esteros de nuestra Mesopotamia, en la llanura chaque√Īa y en los cerros y valles de nuestro Norte. 
Cambio pide el pa√≠s todo. Se trata de cambiar esta Argentina empobrecida, descre√≠da y triste, dando paso a la esperanza, a la alegr√≠a de construir un gran pa√≠s. 
Eso es lo que queremos los argentinos de ley. 
Qu√© qued√≥ de aquel orgulloso pa√≠s, en el cual con educaci√≥n, trabajo y esfuerzo, se progresaba... 
Qu√© qued√≥ de aquel pa√≠s de la movilidad social... 
Que qued√≥ de la gran clase media... 
Basta salir a la calle para encontrar la respuesta. 
Qued√≥ esta pobreza lacerante. 
Los cartoneros removiendo la basura para llevar el pan a su casa, 
los padres de familia sin empleo, 
el salario que no alcanza, 
la desnutrici√≥n de los ni√Īos, 
el crecimiento de la pobreza y la indigencia 
la inseguridad... 
Esta es nuestra verg√ľenza. 
¬ŅC√≥mo es posible que un pa√≠s rico en recursos naturales, con una enorme potencialidad, est√© en la situaci√≥n en que se encuentra? 
Pero esta es la triste realidad... 
Este dolor que sentimos debe ser el motor que nos movilice a encontrar el cambio. Que nos motive a reconstruir la Argentina de la movilidad social, la que incentiv√≥ a millones de inmigrantes a llegar a esta tierra, la que dio trabajo a tantas generaciones de argentinos y fundamentalmente, posibilidades de progreso para todos. 
¬ŅC√≥mo se logra el cambio? 
Trabajando seriamente y con responsabilidad. 
Será una larga caminata. El primer paso lo daremos el día de la elección, votando por el cambio.
Cambiar la Argentina requiere volver a los valores, erradicar la corrupción y administrar con capacidad y eficiencia.
Todo gobierno requiere de un conductor. 
Necesitamos un Presidente que encabece esta tarea de reconstrucci√≥n nacional. 
Necesitamos un Presidente con capacidad, transparencia, con programa de gobierno y con coraje, para conducir a la Argentina en esta difícil situación.
Tenemos el mejor candidato a Presidente: Ricardo L√≥pez Murphy. 
Es un hombre cuya capacidad es reconocida en la Argentina y en el mundo. 
Es un dirigente de manos limpias. 
Tiene credibilidad por que siempre dice la verdad. Aunque esa verdad duela. Lo demostró en circunstancias difíciles... Sí se lo hubiera escuchado, seguramente, hubiéramos evitado esta catástrofe. Sabe que hacer y tiene, sin duda, el mejor programa y los mejores equipos.
Queridos amigos, tenemos una oportunidad √ļnica, elijamos el mejor Presidente... 
Ricardo L√≥pez Murphy pondr√° en marcha, junto a todos nosotros, el programa de gobierno que tiene 3 ejes centrales: recrear las instituciones con las que Argentina creci√≥, la generaci√≥n de trabajo y la pol√≠tica social, para atender la situaci√≥n de los que menos tienen o de los que lo han perdido todo por la crisis. 
El cambio ser√° en todo el pa√≠s. Por eso, aqu√≠ estamos, los partidos provinciales que somos la expresi√≥n de la Argentina Federal. 
Nos hemos cansado de optar. A partir de ahora somos protagonistas directos en el Movimiento Federal Recrear. La f√≥rmula presidencial expresa esa realidad de la Argentina Federal. 
Los problemas del pa√≠s no ser√°n mirados s√≥lo con ojos de pampa h√ļmeda. La Argentina es diversa.
Cada regi√≥n tiene sus propias particularidades y las econom√≠as regionales, sus singularidades. 
Marginar una zona es marginar al hombre que vive en ella. 
Muchas veces quienes vivimos en el interior somos enf√°ticos en la defensa de las producciones locales, porque tenemos en claro que las mismas son puestos de trabajo para nuestra gente, sobre todo respecto de aquellas actividades que son de mano de obra intensiva. 
Queremos una Argentina integrada territorial y socialmente. Por eso la Argentina Federal viene de la mano de un proyecto productivo que nos saque del actual estado de pobreza, desempleo e inseguridad. 
Mejoraremos la infraestructura de transporte integrando al pa√≠s. 
Necesitamos rutas adecuadas y ferrocarriles eficientes para transportar nuestra producci√≥n... 
Reduciremos la carga impositiva del transporte que hoy penaliza a los que viven mas lejos... 
Implementaremos certificaciones de origen, calidad y organicidad... 
Impulsaremos el turismo y la incorporaci√≥n de valor a nuestros productos primarios, algo que es absolutamente fundamental para crear trabajo. 
El mapa social de la Argentina no es parejo. Hay lugares en los que la pobreza lacera el alma. Es la Argentina del dolor. Conocemos esa realidad. Sabemos lo que es la miseria, es decir la pobreza sin esperanzas. 
Los argentinos que viven en esas zonas, ubicadas fundamentalmente en el Noreste y Noroeste del pa√≠s, tendr√°n atenci√≥n preferente del Gobierno Nacional, pero tambi√©n exigiremos de los gobiernos locales, un compromiso claro y firme, por la igualdad de oportunidades. 
Quiero tambi√©n decir algo con claridad. Federalismo no es feudalismo. 
Hay provincias en las cuales bajo un ropaje democr√°tico se han estructurado gobiernos autoritarios. Son provincias con reelecci√≥n indefinida, sistemas electorales que le dan a un s√≥lo sector pol√≠tico los dos tercios de las bancas de la Legislatura, hegemon√≠a con la que controlan la remoci√≥n de los jueces y de los √≥rganos de control, dominando la justicia y los mecanismos de control, con lo que garantizan la impunidad de quienes participan del poder. 
En estas provincias la democracia es sólo una forma.
Hay que dar una gran batalla por la democratizaci√≥n de las provincias y marcar claramente a los se√Īores feudales que vienen por el Estado Nacional, porque los mismos son mensajeros del atraso y la decadencia. 
Queridas amigas y amigos, hay momentos de la historia en que el cambio se vuelve una necesidad. Todos sabemos que s√≠ la Argentina vota m√°s de lo mismo, el futuro s√≥lo puede ser peor. 
Por eso, esta es la oportunidad de cambiar el rumbo. 
Por eso, m√°s que nunca, nuestro deber es participar. 
De nosotros depende el futuro. 
Quiero invitar a todos a ser parte de este esfuerzo. 
Quiero pedirles a los padres de familia que nos ayuden. 
A las mujeres de esta tierra que nos apoyen. 
He dejado para el final a los j√≥venes... a ellos quiero darles un mensaje especial. 
Los j√≥venes tienen una gran responsabilidad en el cambio. Siete millones de electores tienen menos de 30 a√Īos. Cientos de miles de j√≥venes votar√°n este a√Īo por primera vez. Van a tener ustedes un gran peso en el momento de decidir. 
Se que muchos de ustedes miran a la pol√≠tica con indiferencia, como una actividad donde impera la corrupci√≥n y la ineficacia. 
Muchas veces he sentido la misma impotencia y la misma rabia que sienten ustedes. 
Hace pocos d√≠as, en mi provincia, un juez fue destituido por el simple hecho de cumplir con su deber y procesar a funcionarios p√ļblicos acusados de corrupci√≥n, que ahora quedar√°n impunes. 
C√≥mo creen que me siento.... 
C√≥mo creen que me siento cuando conductas como la de Luis Barrionuevo enlodan al Senado al que pertenezco.... 
Pero en democracia, las cosas se cambian votando.
Por eso, insisto... valoren su voto. De eso depende que no sigan gobern√°ndonos los corruptos y los ineficaces. 
Se acab√≥ el tiempo de la queja. Tenemos que defendernos. Y tenemos el instrumento para hacerlo... 
La Argentina es un gran pa√≠s y si hacemos las cosas bien vamos a salir adelante... 
Participemos todos. Y transform√©monos cada uno de nosotros en un promotor de esta causa... 
La causa del vote bien. 
Recordemos siempre que la indiferencia de quienes se jactan de apol√≠ticos y de no participar, es la causa de muchos de nuestros males. 
Si quienes pueden defender nuestros valores y los mejores caminos para el bien com√ļn, se hacen a un lado, otros ocupan ese espacio. 
Transm√≠tanselo a sus amigos... 
Que participen. 
Que no voten a los que quebraron el pa√≠s. 
Que voten transparencia e ideas claras. 
Ay√ļdennos a difundir la propuesta y a controlar el comicio. 
T√©nganlo claro, ese d√≠a la pol√≠tica del aparato y del clientelismo funcionar√° a pleno a lo largo y a lo ancho del pa√≠s. 
Ese d√≠a los que no quieren cambiar desplegar√°n toda su fuerza. 86. Nosotros debemos desplegar la nuestra. Ay√ļdennos. Ay√ļdense a ustedes mismos.
Todos juntos podemos protagonizar el cambio y vencer a los aparatos. Y juntos, comenzar un nuevo tiempo, hacer de √©ste, un pa√≠s normal con oportunidades para todos. 
El 27 de Abril podemos recuperar la dignidad de ser argentinos... el orgullo de pertenecer a esta gran Naci√≥n. 
El 27 de Abril podremos abrazarnos todos, en la alegría de saber que la Argentina ha derrotado a los políticos de la desesperanza y de la frustración. Es la oportunidad de que se inicie un nuevo tiempo

Queridas amigas, queridos amigos: 
Esta noche cierra la campa√Īa electoral. Finaliza en la Capital de la Rep√ļblica, en este barrio hist√≥rico de La Boca. El lugar tiene un profundo significado, porque a este barrio llegaban los inmigrantes. 
Hombres, mujeres, j√≥venes y ni√Īos ven√≠an desde los lugares m√°s diferentes del mundo. Llegaban a la Argentina, a una tierra de progreso en la que hab√≠a pan y trabajo. Este fue barrio de sue√Īos y esperanzas. Un lugar de comienzos. 
En este instante crucial de la vida de la Patria, nosotros tambi√©n representamos un comienzo, un volver a empezar, para que el pa√≠s se reencuentre con el progreso; con la movilidad social, de la cual estabamos todos orgullosos, con una enorme clase media, que era ejemplo en Am√©rica Latina. 
Queremos que vuelva aquel pa√≠s, en el cual con trabajo, con esfuerzo, con educaci√≥n, se pod√≠a progresar. √Čsa es la Argentina con la que venimos a reencontrarnos. 
Recorriendo el pa√≠s, las diferentes provincias, se percibe a lo largo y a lo ancho de la Patria, que soplan vientos de cambio. Cada d√≠a somos m√°s los que queremos reconstruir la grandeza de nuestra Naci√≥n. 
Hay un aire fresco en la Rep√ļblica, nos cansamos de las falsas promesas, de las mentiras, de la corrupci√≥n, de la decadencia. Tenemos un enorme anhelo de que la Naci√≥n se reencuentre con sus mejores destinos, queremos dejar atr√°s esta Argentina empobrecida, descre√≠da, triste, desesperanzada, para dar paso a la esperanza y a la construcci√≥n de una gran Naci√≥n. 
Los argentinos queremos un gobierno transparente, con propuestas realistas, cre√≠bles y posibles. 
Nosotros, queridos amigos, representamos ese cambio. En esta campa√Īa, junto a Ricardo L√≥pez Murphy fuimos desarrollando discursos y exposiciones que siempre han sido muy did√°cticas, porque hemos tratado de exponer con la mayor claridad posible, nuestro programa de gobierno, porque queremos realmente que sea plebiscitado en las urnas el pr√≥ximo domingo. 
Nos hemos caracterizado tambi√©n por hacer referencias hist√≥ricas a nuestros or√≠genes y reconocer el esfuerzo y sacrificio de quienes fundaron y organizaron la Naci√≥n. Ello es necesario, para recuperar el sentido de pertenencia a la Patria y los valores e ideales que le dan sentido a la vida. En las crisis siempre es bueno mirar las ra√≠ces, y encontrar los caminos que nos conduzcan al progreso que hemos perdido. 
Yo en esta noche de cierre, aqu√≠, en este barrio de comienzos y de sue√Īos que es La Boca, quiero tambi√©n, mirando nuestras ra√≠ces, que no pase desapercibido un aniversario muy importante. En d√≠as como √©ste del mes de abril de hace 150 a√Īos, se reunieron en Santa Fe los representantes de las provincias, para redactar y sancionar la Constituci√≥n de 1853. 
La generaci√≥n que organiz√≥ la Patria pensaba, al igual que nosotros, que la Argentina tiene una extraordinaria potencialidad. Ellos dec√≠an que hab√≠a que dejar atr√°s el pasado de violencia y desorganizaci√≥n, estableciendo un gobierno e instituyendo en la Constituci√≥n los derechos y garant√≠as de los ciudadanos. Incorporaron adem√°s con lucidez cl√°usulas program√°ticas que constituyen la gu√≠a con la cual Argentina creci√≥. 
El programa de la Constituci√≥n es el que atrajo la inmigraci√≥n que entr√≥ por este puerto y por este barrio. Los Constituyentes dijeron; en un pa√≠s vac√≠o: inmigraci√≥n; en un pa√≠s extenso: ferrocarriles, caminos, v√≠as de comunicaci√≥n; educaci√≥n para todos; industrializaci√≥n para crear puestos de trabajo e inversi√≥n para financiar el progreso, el desarrollo y el crecimiento. Y la Argentina con ese programa fue grande, la Argentina progres√≥ y se multiplic√≥. 
Ese programa, mis amigos, era el programa de la racionalidad. Bajo el gran molde de la racionalidad este pa√≠s se convirti√≥ en una gran Naci√≥n. Cuando abandonamos la racionalidad lleg√≥ la decadencia, y sino miremos las crisis econ√≥micas de estos √ļltimos 20 a√Īos. 
En los ochenta, fue el financiar d√©ficit p√ļblico con emisi√≥n monetaria hasta que estall√≥ la hiperinflaci√≥n. En los noventa, el d√©ficit se financi√≥ con la venta de todas las empresas estatales y luego con endeudamiento externo en d√≥lares. 
Lo expuesto no acontece en ninguna Naci√≥n normal del mundo. Nosotros venimos a traer racionalidad y normalidad a la Rep√ļblica. 
Por eso nuestro programa es el programa de la racionalidad del siglo XXI. 
As√≠ como hace 150 a√Īos, Argentina creci√≥ con el programa de la racionalidad que puso en marcha la generaci√≥n que organiz√≥ la Naci√≥n, hoy es nuestra responsabilidad reconstruir la Patria, en base al programa de la racionalidad del siglo XXI, que es el programa que le hemos presentado a la sociedad Argentina. 
Lo primero que la Argentina del Siglo XXI necesita, es reconstruir sus instituciones. 
Para crecer debemos convertirnos en una sociedad previsible, con valores, reglas de juego y comportamientos claros. 
Para lograr ese objetivo hay que transformar la Argentina, produciendo un cambio cultural revolucionario. 
Muchas veces la Constituci√≥n y las leyes se miran como un obst√°culo a sortear y no como una regla b√°sica de la convivencia social. 
Esta actitud debe ser reemplazada por otra, que ponga el √©nfasis en el respeto irrestricto a la ley, con la cual tendremos seguridad jur√≠dica, es decir nos convertiremos en un pa√≠s previsible. 
En un pa√≠s en el que se respeta la ley, hay transparencia, porque el destino de los corruptos y de los delincuentes es la c√°rcel. 
Tambi√©n existe justicia independiente e igual para todos, porque ello es una imposici√≥n del propio orden legal. 
La institucionalizaci√≥n debe darse tambi√©n en el terreno econ√≥mico, con principios claros que nos den estabilidad. 
"No es posible gastar m√°s de lo que se recauda", es un principio claro para reconstruir la Argentina, despu√©s de las experiencias de los ¬ī80 de financiar d√©ficit con emisi√≥n y la de los ¬ī90 en que se recurri√≥ al endeudamiento. 
Un Estado que fija las reglas con claridad y luego deja a los actores econ√≥micos desarrollar con libertad sus proyectos, genera un marco de confianza que alienta la inversi√≥n. 
Y donde hay inversi√≥n, est√° presente el desarrollo y el crecimiento. 
Donde hay expansi√≥n de la producci√≥n hay trabajo, con lo que conseguiremos mejorar los indicadores de empleo, bajando la desocupaci√≥n. 
En materia social, sin duda el Estado debe tender su mano solidaria a los que est√°n en una situaci√≥n dif√≠cil. 
Pero necesitamos que la acci√≥n social se realice respetando la dignidad de las personas, sin clientelismo, ni manipulaci√≥n pol√≠tica. 
Si se respeta la dignidad de las personas, el objetivo del Estado no ser√° la manipulaci√≥n de las personas asistidas, sino por el contrario su plena inclusi√≥n en la sociedad. 
En materia educativa queremos volver a los principios de la escuela sarmientina. Formar a nuestros ni√Īos y j√≥venes en los valores morales, solidarios y de amor a la Patria, a la par de inculcarles los mejores conocimientos, para lo cual deberemos mejorar la calidad de nuestra educaci√≥n. 
No queremos una escuela facilista, sino por el contrario exigente, de calidad, en la cual se requiera de nuestros ni√Īos y j√≥venes el m√°ximo esfuerzo, para que tengan la mejor formaci√≥n. 
En materia de salud le daremos a la medicina preventiva toda la importancia que la misma tiene y desarrollaremos una pol√≠tica de avanzada que culminar√° en la implementaci√≥n del seguro universal de salud para todos los argentinos. 
Este es el programa que va al comicio del pr√≥ximo domingo. Cada d√≠a m√°s argentinos se suman al cambio en la Rep√ļblica, que es lo que explica este extraordinario y vertiginoso crecimiento que hemos tenido en las encuestas. 
Por supuesto, mis amigos, que no han faltado en estos d√≠as los ataques cuando se han dado cuenta de que estamos en la segunda vuelta. 
Nuestros adversarios iniciaron una campa√Īa utilizando un conjunto de argumentos que falsean la verdad. Han dicho cualquier cosa, dicen que queremos privatizar el Banco Naci√≥n, cuando nuestro programa es muy claro, el Estado Nacional Argentino va a conservar el control del Banco Naci√≥n. Lo que s√≠ vamos a hacer es convertirlo en eficaz y transparente, terminando con los cr√©ditos para los amigos. En la Rep√ļblica, la banca p√ļblica va a estar al servicio de la producci√≥n y de la econom√≠a argentina. 
No han faltado quienes digan que venimos a despedir a 250.000 agentes p√ļblicos. ¬ŅC√≥mo vamos a despedir a 250.000 agentes p√ļblicos, si toda la administraci√≥n p√ļblica nacional, incluidas las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad suman 286.000 agentes?. ¬ŅSe dan cuenta, que no s√≥lo no saben sumar sino que ni siquiera conocen como se compone la administraci√≥n p√ļblica nacional?. 
Tambi√©n dicen que no podremos asegurar la gobernabilidad de la Rep√ļblica, y √©ste es un aspecto que quiero tocar porque no eludimos ning√ļn tema. 
En primer lugar, que quede claro, mis amigos, ninguno de los dos √ļltimos Presidentes de la Naci√≥n, que pertenecen al oficialismo gobernante, termin√≥ su mandato. Adolfo Rodr√≠guez Sa√° renunci√≥ a la semana de haber sido designado Presidente, y el actual Presidente de la Naci√≥n ha renunciado anticipadamente, de manera irrevocable, y la Asamblea Legislativa le acept√≥ la dimisi√≥n a partir del 25 de mayo. 
Nosotros vamos a construir la gobernabilidad de la Argentina y lo vamos a hacer en todos los frentes. 
Como lo ha dicho nuestro futuro Presidente, tenemos un programa de gobierno que va al comicio y que ser√° plebiscitado en las urnas. Hemos sido claros en la exposici√≥n del mismo durante esta primera etapa de la campa√Īa electoral y vamos a ser a√ļn m√°s insistentes en la segunda vuelta, reclamando que se d√© el debate entre los candidatos a Presidentes, para analizar absolutamente todos los temas. 
Este a√Īo se renueva la mitad de la C√°mara de Diputados y un tercio del Senado de la Naci√≥n Argentina. Vamos a acrecentar nuestros legisladores en cada distrito, reforzando as√≠ nuestra presencia en el Congreso. 
Por otro lado, hemos dicho que desde el gobierno y con la legitimidad del voto popular, vamos a hacer una gran convocatoria a toda la Naci√≥n. Vamos a convocar a todos los hombres, mujeres y j√≥venes de buena voluntad que van en la misma direcci√≥n: la de la transparencia y de la racionalidad, para refundar el sistema, con un corte transversal en la pol√≠tica argentina. 
Adem√°s, si alg√ļn tema, si alg√ļn proyecto de ley se traba en el Congreso, ustedes conocen a nuestro Presidente, saben de su fuerza, de su capacidad de liderazgo y de su tremendo coraje si eso acontece. 
Vamos a gobernar con la opini√≥n p√ļblica y de cara a la gente, si es necesario bajaremos el debate a la sociedad y haremos una consulta popular, utilizando el mecanismo constitucional del refer√©ndum. La gente decidir√°. 
Mis amigos, yo los convoco a todos el pr√≥ximo domingo. Necesitamos una gran concurrencia al comicio, que vayan a votar todos los hombres, mujeres y j√≥venes de nuestra Patria, porque cuantos m√°s argentinos est√©n votando el domingo, menos ser√° el peso de los aparatos, del clientelismo pol√≠tico y de la extorsi√≥n con los programas sociales. Por ello necesitamos un presentismo muy amplio. 
No tienen derecho a hablar mal de la pol√≠tica, quienes no participan. El domingo necesitamos movilizar a todas las fuerzas sanas de le Naci√≥n. 
Los que puedan ayudar a fiscalizar la elecci√≥n, les pedimos que lo hagan actuando como fiscales. Quienes sean designados autoridades de mesa acepten esa responsabilidad c√≠vica y pr√©stenle un servicio a la Patria, vigilando la transparencia del comicio. √Čse d√≠a van a estar en la calle los "aparatos pol√≠ticos", pero all√≠ vamos a estar nosotros para hacerles frente, en nombre de la Patria y de sus mejores tradiciones. 
Mis amigos y amigas, yo les pido a los abuelos que est√°n en el oto√Īo de su vida y que han vivido tantas frustraciones, que se sumen con esperanza a la construcci√≥n de este nuevo tiempo en la Rep√ļblica. 
A los padres de familia que nos apoyen. 
A las madres que est√°n angustiadas por sus familias que nos ayuden. 
Y a los j√≥venes, les hacemos un pedido especial. Como siempre, su participaci√≥n tiene un peso gravitante y se trata de reconstruir la Patria para ustedes. Por eso yo les dir√≠a esta noche y les digo a los j√≥venes, te digo a vos muchacho: cuando vas a votar pens√° en tus afectos, pens√° en tu novia, pens√° en tu familia; a vos que pod√©s ser mi hija, pens√° en tu novio, pens√° en la familia que vas a constituir el d√≠a de ma√Īana. 
Nosotros, nosotros sabemos por qui√©n votar, sabemos en qui√©n pensar, vamos a pensar en ustedes. Ustedes son nuestros hijos. Es nuestra responsabilidad dejarles una Patria distinta. 
Entre todos pensemos en los que se fueron, para que alg√ļn d√≠a puedan volver, regresar a esta tierra, como en alg√ļn momento vinieron a la Argentina tantos inmigrantes, para que aquellos que se fueron y que son tan argentinos como nosotros puedan tambi√©n ver sus hijos y sus nietos correr y crecer en las calles, en los parques y en las plazas de la Rep√ļblica. 
Tenemos el deber de reconstruir la Naci√≥n. Con el esfuerzo de todos, el pr√≥ximo domingo a las seis de la tarde cuando se abran las urnas en cada escuela, en cada mesa, a lo largo y a lo ancho de la Rep√ļblica, surgir√°n millones de votos por el cambio y habr√° empezado un nuevo tiempo. 
Hasta el domingo, mis amigos, por la Patria, por Argentina, vamos a votar el domingo, vamos a cambiar la Naci√≥n, vamos a iniciar un nuevo tiempo, a reconstruir un gran pa√≠s. ..... 
Muchas gracias. 
¬°Viva la Patria.....!